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Esta estrella zombi se rehúsa a morir incluso después de explotar

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La estrella que nunca morirá, a pesar de que ya ha explotado y parece haber agonizado espectacularmente múltiples veces. Esta supernova puede ser la primera de su tipo: iPTF14hls es el nombre que le dieron.

En septiembre de 2014, cuando los astrónomos del Observatorio de Las Cumbres en California vieron por primera vez a la supernova iPTF14hls, pensaron que se trataba de algo totalmente normal. En ese momento analizaron la luz de la explosión para estudiar el material expulsado y su velocidad.

Pero Zheng Chuen Wong, un practicante del observatorio que pertenece la Universidad de California, notó algo extraño acerca de la estrella en explosión y se lo mostró a Lair Arcavi, becario posdoctoral del programa Einstein de la NASA.

Durante las últimas dos décadas, los astrónomos han descubierto cerca de 5.000 supernovas, explosiones de estrellas que, invariablemente, provocan su muerte. Pero un equipo internacional de astrónomos dirigido por el Observatorio Las Cumbres (LCO) ha hecho un extraño descubrimiento: una estrella que se niega a morir.

El astro, 50 veces más masivo que el Sol, explotó varias veces en un período de más de cincuenta años y, en contra de lo todo lo que se ha visto hasta ahora, ahí sigue, como un zombi en las profundidades del espacio. El hallazgo, publicado en la revista Nature, desafía las teorías existentes sobre estas catástrofes cósmicas.

Si bien los datos registrados guardan semejanza con las explosiones normales de una supernova cuyo núcleo se colapsa, una supernova normal alcanza su brillo máximo y se desvanece durante 100 días. Sin embargo esta, llamada iPTF14hls, se hizo más brillante y tenue al menos cinco veces durante tres años.

“Esta supernova rompe todo lo que pensamos que sabíamos sobre cómo funcionan. Es el rompecabezas más grande que he encontrado en casi una década de estudio de explosiones estelares”, afirmó el autor principal del trabajo, Lair Arcavi, de la Universidad de California en Santa Bárbara.

Ahora bien, según los investigadores, la energía liberada por la supernova es mayor de lo que la teoría podría predecir. Además, también establece que todo el hidrógeno debió haberse perdido durante la explosión observada en 1954. Sin embargo, había grandes cantidades de este elemento tras la explosión de 2014.

Los astrónomos continuarán observando a iPTF14hls, que sigue siendo brillante tres años después de su descubrimiento. “Este es uno de esos tipos de eventos que hacen que nos rasquemos la cabeza”, reconoció uno de los investigadores, a la vez que indicó, “realmente me gustaría encontrar otra igual”.

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Información suministrada por el portal web ABC Ciencia