Plan Venezuela Renace activó una segunda fase de abordaje técnico en el estado Miranda para evaluar de manera rigurosa las estructuras impactadas por los fuertes sismos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurridos el pasado 24 de junio. El despliegue de las cuadrillas civiles e ingenieros estructurales avanza de forma simultánea en diversas localidades de la entidad con el fin de diagnosticar con precisión los daños, organizar a las familias damnificadas y coordinar soluciones habitacionales seguras en el menor tiempo posible.
Cronograma de inspección y frentes de trabajo en Miranda
La planificación operativa de la Misión contempla un cronograma estricto enfocado en tres áreas prioritarias dentro del territorio mirandino:
• Inspección residencial: Ejecución del segundo diagnóstico técnico detallado en 206 edificios multifamiliares y 163 viviendas independientes que presentaron agrietamientos o fallas en sus mamposterías.
• Infraestructura educativa: Evaluación exhaustiva en 203 centros educativos de la entidad para garantizar la habitabilidad y seguridad del estudiantado de cara al próximo periodo escolar.
• Abordaje de templos religiosos: Supervisión de estructuras eclesiásticas y patrimoniales que reportaron daños en sus fachadas o columnas de confinamiento.
En el municipio Guaicaipuro, las autoridades municipales y los equipos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) activaron un fondo especial de contingencia equivalente a dos millones de dólares para subsidiar la autoconstrucción y reparación de apartamentos. Adicionalmente, en el municipio Plaza se dio inicio formal a los trabajos de demolición técnica e intervención estructural en los bloques 17 y 18 del sector Trapichito en Guarenas, con el objetivo de rehabilitar integralmente 64 apartamentos severamente afectados.
Clasificación por semáforo y articulación con expertos
Las inspecciones en el terreno se guían bajo los lineamientos y protocolos de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), utilizando un sistema unificado de semáforo (verde, amarillo y rojo) para determinar el nivel de habitabilidad de cada inmueble. Las estructuras clasificadas con la etiqueta amarilla —aquellas con fallas menores o desprendimientos de friso que no comprometen la base estructural— están siendo intervenidas de forma inmediata para que las familias retornen de manera segura a sus hogares.
Por su parte, aquellas edificaciones categorizadas en grado rojo son sometidas a un estudio de ingeniería mucho más profundo y especializado. Este esfuerzo multidisciplinario congrega el conocimiento de profesores de ingeniería civil, arquitectos del sector privado, estudiantes de los últimos semestres de carreras afines y expertos en urbanismo, quienes validan los diagnósticos habitacionales en estrecha coordinación con las alcaldías y la gobernación de Miranda.
