Venezuela consolida su agenda ante la Unesco para blindar su patrimonio nacional
Venezuela consolida su agenda ante la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en París, con un plan político orientado de forma prioritaria a la preservación del patrimonio cultural, el desarrollo de industrias creativas y la cooperación científica bilateral.
El embajador y delegado permanente de la nación ante el organismo internacional, Ernesto Villegas Poljak, detalló que la protección del acervo histórico y las manifestaciones tradicionales constituye un compromiso ético e institucional ineludible asumido de forma directa como política de Estado.
Consolidación del patrimonio inmaterial y nuevas postulaciones
En el ámbito de la gestión y salvaguardia, la delegación oficial reivindicó la vigencia y protección de 11 expresiones culturales venezolanas inscritas formalmente en las listas de la Unesco sobre Patrimonio Cultural Inmaterial. Entre estas destacan manifestaciones de honda raíz popular como los Diablos Danzantes de Corpus Christi, el ciclo festivo alrededor del culto a San Juan Bautista y el joropo tradicional.
Paralelamente, las comisiones técnicas del Ministerio de la Cultura impulsan activamente nuevos expedientes de postulación que ya se encuentran bajo fase de evaluación del Comité Intergubernamental para su eventual consideración global:
- El Tamunangue: Expresión dancística y musical originaria del estado Lara, ligada a las fiestas de San Antonio de Padua.
- La Arepa: Elemento central de la gastronomía e identidad culinaria nacional, cuyo expediente técnico está en revisión de idoneidad.
- La Hallaca: Símbolo de la memoria colectiva y la cohesión familiar invernal, que fue formalmente introducido al flujo de evaluación del organismo.
Resguardo del patrimonio material y asistencia ante contingencias
En referencia a los bienes tangibles, el Estado enfoca esfuerzos en la conservación física y el financiamiento estructural de los tres complejos declarados Patrimonio de la Humanidad en el país: la Ciudad Universitaria de Caracas, el Parque Nacional Canaima y el casco histórico de Coro y su puerto de La Vela.
La articulación multilateral demostró su viabilidad tras registrarse eventos telúricos moderados que afectaron diversas zonas del territorio nacional. Ante esto, la Unesco movilizó recursos financieros a través de su Fondo de Emergencia del Patrimonio Cultural. Esta medida permitió el despliegue expedito de misiones de asistencia técnica y peritos estructurales encargados de diagnosticar, evaluar y mitigar los daños sufridos en las infraestructuras de alto valor histórico, escolar y educativo en el país.
Cooperación científica y ética tecnológica
Más allá de la esfera artística, la agenda diplomática venezolana incluye la inserción en espacios de gobernanza científica global. El país ejerce la vicepresidencia del Comité de Bioética de la Unesco, desde donde promueve debates sobre los marcos normativos globales para el uso de la Inteligencia Artificial. La postura del bloque diplomático apunta a la obligatoriedad de que los saltos tecnológicos respondan a estrictas regulaciones éticas que prioricen el bienestar humano y complementen el desarrollo educativo integral sin desplazar los saberes tradicionales.
