Venezuela reafirma su compromiso con un acuerdo de mutuo beneficio ante la disputa del Esequibo

Venezuela reafirma su disposición para alcanzar una solución amistosa y de mutuo beneficio con la República Cooperativa de Guyana respecto a la controversia territorial de la Guayana Esequiba. El Gobierno venezolano sostiene que el único instrumento jurídico válido para resolver esta disputa histórica es el Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual obliga a ambas naciones a buscar un arreglo práctico y satisfactorio.
La vía diplomática y el Acuerdo de Ginebra
La postura oficial de Caracas, reiterada recientemente en mayo de 2026, enfatiza que la resolución del conflicto debe darse mediante negociaciones directas de «buena fe». Venezuela considera que el laudo arbitral de 1899 es nulo e írrito, y que el Acuerdo de Ginebra superó dicho dictamen al establecer una hoja de ruta para una solución consensuada.
- Solución pacífica: Ambos países se han comprometido previamente, bajo el amparo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y otros organismos, a no utilizar la fuerza y a mantener el diálogo como vía principal.
- Rechazo a la CIJ: A pesar de su participación en audiencias recientes para exponer su «verdad histórica», Venezuela mantiene que no reconoce la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para dirimir esta controversia, argumentando que el tribunal no tiene el consentimiento de ambas partes.
Cooperación y beneficio mutuo
El concepto de «mutuo beneficio» invocado por las autoridades venezolanas busca trascender la mera delimitación fronteriza para incluir la posibilidad de proyectos conjuntos en áreas ricas en recursos naturales. La región en disputa es abundante en petróleo, oro, diamantes y madera, lo que representa un potencial económico estratégico para ambos Estados.
Actualmente, existen precedentes de cooperación técnica y comercial, como el Acuerdo de Alcance Parcial de 1990 que facilita el intercambio de productos específicos entre ambas naciones.
